La ciencia está al servicio de la sociedad o así debería ser, ¿no?

Claudia Salazar Avila

Luis, un joven de Huancavelica que trabaja en el rubro de producción de muebles vino a Lima para asistir al Encuentro Científico Internacional (ECI) 2015 de invierno, realizado las pasadas fechas de 30, 31 de julio y 1ero de agosto, interesado en conocer las políticas de diversificación productiva, las nuevas tecnologías y las innovaciones que investigadores y especialistas vienen desarrollando y que, él sabe, podrían aumentar la competitividad de su negocio. “Pero no hay inversión, allá en Huancavelica no hay inversión”, me comentó echando una ojeada al libro de resúmenes del encuentro. Resultó siendo que este encuentro de científicos no fue solo de científicos, creo que esa es la idea. La ciencia está al servicio de la sociedad o así debería ser, ¿no?

Mucha de la información que emprendedores como Luis necesitan sí existe, pero no es sencillo para él encontrarla, no solo por las dificultades de acceso para la mayoría de personas a publicaciones especializadas sino por los escasos intentos de hacer más accesible dicha información. En otros casos no existe, porque hacer investigación en el Perú continúa siendo una tarea titánica.

Fue en la sesión  “los científicos y la divulgación científica” donde Luis y yo nos encontramos, un tema muy discutido a nivel mundial. Y es que hay en torno a este mucha polémica generándose un debate muy interesante acerca del papel de los científicos en la divulgación de la actualidad científica y tecnológica a través de medios de comunicación de masas (Calvo, 1984). “¿Eso no es trabajo de un periodista?”, se preguntan algunos. Me pregunto yo si la respuesta podría ser “también”. Dentro del periodismo (¿cuál diferencia entre la divulgación y el periodismo científico? La respuesta también está en debate) existen graves errores, según lo que explicaba David Castro -biólogo divulgador científico en Expresión Genética y expositor durante la mencionada sesión- en ocasiones por querer vender una noticia se ha cambiado totalmente la esencia de la investigación realizada, a tal punto que el investigador ya no podría reconocer su propio trabajo si lo leyera en el periódico de la mañana. Si en algo deberíamos estar de acuerdo es en que el rigor científico y la veracidad de la información deben mantenerse y defenderse, sin importar quién o en qué medio se realice la divulgación.

Sin duda queda bastante por construir, pero es una tarea necesaria si queremos que jóvenes como Luis prosperen y mejoren la calidad de vida de sus familias y localidades. Los científicos deben hacer ciencia y los periodistas periodismo, eso está bien, pero no cae mal juntarse a dialogar, invitar a Luis a la conversación, contarse las novedades, crear puentes y entenderse. Tal vez en el siguiente encuentro.

 

Referencias bibliográficas:

  • Calvo Hernando, M. (1984). Periodismo científico. Comunicación y Medios, 0 (4). doi:10.5354/0719-1529.1984.14925

 

Foto: Carlos Lezama (cortesía andina.com.pe)

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